miércoles, mayo 21, 2008

Experiencia entre libros

Hace tiempo que sólo vivo experiencias. Es el futuro. Yo ya no voy a conciertos, pierdo el autobús, voy al teatro o me ducho con agua fría; yo vivo una experiencia.
Pues ayer, un poco por esas cosas que te encuentran a ti y no tú a ellas, fui a la celebración del 15 aniversario de Acuarela (¡felicidades Jesús!).
Cantaba Abel Fernández, El Hijo, con guitarra y micro en la librería-café La Buena Vida. Como un Live in the living en toda regla. Me gustó mucho escuchar su voz tan en vivo, me gustó sobre todo una canción que hablaba de una tal Margot que se iba en barco.
Pues señores, les invito a pasarse, si tienen oportunidad, por algún aniversario de Acuarela y disfrutar de música, ambiente, cerveza y todo lo que queráis; ya sabéis que hagáis lo que hagáis, será una experiencia.

5 comentarios:

El Pelícano dijo...

Totalmente de acuerdo. Para que vivir, si no tienes experiencias? Porque según te vas haciendo viejo, lo único que te quedará son las experiencias. Porque las experiencias no se olvidan, se quedan grabadas no en tu retina, sino en tu corazón.

En definitiva es lo que da sentido a tu vida, y mucho mejor si esas experiencias son compartidas.

Yeah!

Anónimo dijo...

Las experiencias nos convierten en expertos?

Turmaño.

dillinger dijo...

No sería la Margot del primer disco de Malevaje?.Porcierto que me gustaría si todavía funciona otro de los sellos más exquisitos del panorama del pop indie español.Siesta.

Andrés Verdeguer dijo...

crack!

Ya está colgada tu magnífica crónica del low on stage.

un saludo.

Andrés Verdeguer dijo...

en vinilovalencia.com
of course.